sábado, 24 de noviembre de 2012

¿ Qué le falta al Chelsea?

Mata, Hazard, Cech, Óscar, David Luiz... y siguen sin ser ese poderoso equipo mundial que Abramovich lleva años deseando. Pero no queremos hacer añejas referencias al Chelsea de Mou o Ancelotti.. hablamos de este Chelsea, que no es de nadie. No son ese dinámico equipo de Mou, eléctrico, ni el aguerrido e infructuoso Chelsea de Ancelotti, el problema del Chelsea es que no es nada. No sabe cual es su personalidad. Un equipo puede ser bueno sea cuál sea su identidad, su filosofía, pero el Chelsea no sabe como se llama el Chelsea ni qué quiere el Chelsea. Una mezcla de jugadores técnicamente superdotados no te dan un equipo, pueden hacerlo, pero tienes que saber mezclarlos, batirlos, y crear un equipo de jugadores de fútbol, no de talentos individuales. El primer Chelsea de Di Matteo ganó una Champions extraña, los astros se alinearon y movieron el balón para darle a este equipo la Champions más inverosímil, dotándole de una suerte desproporcionada, todos los sabemos. Era un Chelsea a la italiana, pero más parecido a un equipo que lucha por no ser el farolillo rojo de la Serie A, porque el Catenaccio, bien planteado, puede ser hasta bonito, interesante por lo menos, pero el primer Chelsea de Di Matteo era un amontanamiento de jugadores en tres cuartos de campo, y un elefante arrollador en punta, en quien se tenía una fé inconmensurable, un equipo con una personalidad improvisada, y chapucera. Ganó la Champions. Abramovich trajo a jugadores asombrosos como Hazard u Óscar, jugadores que dominan en los últimos tres cuartos de cancha, técnicos, hábiles, jugadores de último pase. Di Matteo empezó a contar con una serie de jugadores de primer nivel, jugadores de jugar la pelota, de dominar el fútbol, y perdió a su elefante. Ya no podía seguir siendo el Chelsea "italianizado", y Di Matteo pensó que esos jugadores podían jugar solos, pero el equipo siguió siendo un conjunto de jugadores sin una personalidad conjunta, sin una idea definida.  Aquél que los colocaba arbitrariamente en los tres primeros cuartos de cancha, ahora hacía lo mismo con jugadores distintos, pero o en los tres últimos cuartos de cancha. En el primer Chelsea faltaban jugadores que estiraran el equipo, que tocaran el balón. En el segundo faltaba un centrocampista nato, de los de toda la vida, que uniera al equipo, estábamos en las mismas. Ese podría ser Lampard, pero el Lampard de hace  3 años, no el de ahora. Necesitan encontrar lo que el Tottenham buscaba en Parker, y jugador que ponga la cabeza y organice, que compense. Y no está, por Ramires es un híbrido extraño, rápido y técnico, pero no es el parche que necesitan para esa fuga. Di Matteo intentó improvisar, y el fútbol es algo más que eso, sobre todo si entrenas al Chelsea, a Mata, Hazard, Óscar..y tu jefe es Abramovich. Debes tener un plan.

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