sábado, 24 de noviembre de 2012

Khedira no es Khedira.

Khedira es como aquél marciano de "Men in Black" que debajo de esa capa de humano escondía su verdadera identidad, con el Madrid le ocurre algo así. Expliquemos este símil. Transcurría el verano de 2010 y comenzaba la Copa Mundial de la FIFA. Como siempre, Alemania comenzaba imperial, segura, dinámica. Algo tiene la camiseta de Alemania, que dota de un carácter y una determinación indestructible a sus jugadores. Era un Alemania renovada, se habían aprovechado de la baja forzosa de Ballack, que era una especie de cacique de vestuario, de esos que aunque parezcan imprescindibles, llega un momento en el que su marcha le cambia el carácter al equipo, de esos que gracias a su liderazgo se garantizan un lugar en el equipo por una mezcla de méritos pasados y prestigio autogenerado, transformándose en una vaca sagrada. Era la primera baja de la imperial Alemania. Khedira asomaba la cabeza. Pero Rolfes estaba delante, se lesionó, y no llegó a la fase final, Khedira se hizo con los galones en medio campo. Ese tal Sami Khedira, de padre tunecino y madre alemana, se mostró como un jugador con recorrido, dinámico, trotón, y llegada, además de un indiscutible fondo y un espléndido portento físico. Y el Madrid se hizo con sus servicios. Se convirtió en un jugador más, un simple destructor, y no lo era. Estuvo sus dos primeras temporadas a la sombra de Alonso, haciendo el trabajo sucio, tímido al ataque, quizá no prefería formar parte del selecto grupo de jugadores de ataque del Madrid y prefería mantenerse atrás, guardando las espaldas. Comenzaron las críticas, y las burlas, quién era el chico que movía a Alemania... pero, en los partidos internacionales seguía siendo el chico de África, de la copa del mundo, que destruía y llegaba, el problema no era él. Este año hemos visto como en los partidos que él no ha estado lo han acusado, y Madrid más frágil, vulnerable, que no se encontraba, nadie le destacaba antes, pero ahora se preguntaban, ¿donde está Khedira? Khedira estaba en Alemania, desde que llegó, allí sí saben como juega y qué aporta, y nosotros lo estamos empezando a ver. Contra el Manchester City , por ejemplo. Ahora llega, asoma la cabeza, y dice "aquí estoy yo" , poco a poco está perdiendo al miedo a ser peor. 27 remates la temporada pasada en total, 4 contra el City. Simplemente es un jugador distinto, que no destaca cuando está, pero si cuando falta, y la primera parte de esta frase ya la está cambiando. Es más de lo que esconde, como en "Men In Black".

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